viernes, 23 de abril de 2010

Miradas

Sus miradas se encontraron.La de él, rezumaba de odio, un odio ancestral, pero también de...¿amor?.No, no podía ser.La de ella, suplicante, con una chispa de esperanza brillando en sus ojos esmeraldas.Relajó los músculos, sus brazos fueron cayendo a los costados, sin fuerzas ya para sostener más tiempo las dagas, que se le resbalaron de los dedos.Un suspiro escapó de sus labios, revelándole sus sentimientos.Entonces él también dejó caer la armas al suelo, con un tintineo antes de quedarse quietas totalmente.Dio un paso al frente.Ella lo imitó.Al fin, sus manos se encontraron, venciendo así la barrera que los separaba, una barrera que ellos no habían creado, sino sus antecesores.Una barrera que ellos habían roto en en mil pedazos y que no tenían intención de recomponer.El anguloso rostro de él descendió, quedándose a un palmo del de ella.Observo sus ojos esmeraldas, vivos como la vida misma, con una chispa en ellos que los hacía brillar con luz propia.Unas largas pestañas.Ella también lo observó.Ojos castaños, como las hojas de los árboles en otoño, que relucían con un brillo de astucia y ternura.Entonces él posó sus labios sobre los suyos, regalándole un beso, dulce como la miel, delicado como una mariposa, ardiente igual que el fuego de sus corazones.Un beso que ella correspondió, sin miedo a las consecuencias.Las manos de ella se enredaron en su pelo bruno,liso, pero con mechones rebeldes sin ningún control.Ocultos tras los troncos de los árboles, se olvidaron del mundo exterior.Solo estaban ellos dos y el bosque.Mientras, la noche se cernía sobre ellos y la luna los iluminaba con su luz argéntea.

  
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miércoles, 21 de abril de 2010

Nebulosa, el corcel cambiante

Buenaaas! Cuanto tiempo que no escribía.Bueno, he vuelto, aunque no se por cuanto, espero poder actualizar esto más a menudo.Espero que os guste esto que se me ha ocurrido hoy, a ver como lo veis :).Buena lectura!

Hacia frío.El paisaje era invernal, los copos de nieve se posaban suavemente sobre la tierra, con delicadeza, como si fueran pequeñas esquirlas de cristal que fueran romperse en mil pedazos.Una figura alta destacaba entre los arboles centenarios, cubiertos bajo el manto blanco.Caminaba lentamente, altiva, sin vacilación.Al llegar a un claro, se detuvo.Y alli, se sentó sobre una roca, mientras alzaba la cabeza hacia el cielo.

Las pequeñas estrellitas invernales aterrizaban sobre su rostro, y no tardaban en derretirse por el calor que irradiaba.Cerró los ojos, disfrutando de aquellas caricias.El rostro era bello, rasgos delicados, acorde a su edad.Unas orejas puntiagudas revelaban su ascendencia elfa, y las curvas de sus caderas su sexo femenino.Estaba confusa, por eso había acudido allí, para pensar.Se había escapado de su casa, con el corazón latiéndole fuertemente, golpeando su pecho.Un torrente de sensaciones recorría de abajo a arriba su cuerpo.Abrió los ojos cuando detectó un crujido en la nieve.Observó atentamente, pero no lograba ver nada.Algo movió las ramas cercanas, haciendo caer la nieve.Al girar la vista hacia allí, lo descubrió.Era un corcel, o al menos eso parecía.Ella se levantó y empezó a acercarse, pero el se retiró, asustado.Ella observó el aliento que formaba nubecillas a su alrededor.Se quedó quieta, esperando.Pero el equino recelaba, se ocultaba entre los matorrales y las ramas bajas de los árboles.Ella advirtió que parecía algo pálido, translúcido.Debía de comer poco.Entonces él corcel tomó la iniciativa y se fue acercando lentamente, temeroso de lo que parecía ser los débiles rayos de sol que se filtraban entre las nubes argénteas.Paso tras paso, la nieve crujía bajo sus cascos.Ella alzó la mano, una profunda tranquilidad la invadía y una melodía acosaba su mente, como unas campanitas pequeñas repiqueteando.Los rayos del sol fueron abriendose paso a traves del cielo encapotado, y empezaron a besar la blanca nieve.Entonces en sus pupilas, se reflejaron los colores.Todos los colores.El corcel había puesto su morro bajo la mano de ella, y los rayos inundaban su cuerpo, reflejándose en el.Era como de cristal, pero era cálido al tacto.Decidió llamarlo Nebulosa.Su cuerpo parecía hecho de polvo cristalizado y colores mezclados entre sí en una masa incontrolable, con mechones rebeldes que no paraban de moverse, mientras pequeñas estrellitas de nieve caían a su alrededor.Era fascinante, sus colores no paraban de moverse y cambiar.Entonces surgió el abrazo, y ella lo rodeó con sus brazos, mientras el la cubría con sus alas.Cuando se separaron, sus corazones latían al mismo ritmo.Los rayos ahora cálidos, acariciaban todo, devolviendo la vida a la tierra.Cuando ella le observó, él era todos los colores y no era ninguno.Había parado de nevar.


Imagen de unidad didáctica
--->Para más info sobre la foto y lo relacionado con ella-->Nebulosa Cabeza de Caballo

Aunque la imagen puede daros una idea de lo que pienso, no ha influido en lo que he escrito.Es decir, se me ocurrió la historia y luego por curiosidad miré haber que encontraba y me ha gustado la imagen, es algo parecido a lo que quería reflejar.Espero que os guste ^^